Casas de porcelana en tiempos de Covid-19

Casas de porcelana (maqueta)

El hogar, qué palabra tan cálida –hogar-, huele a leña, me sugiere una hoguera alrededor de la cual nos sentamos a calentarnos y a conversar. El hogar como el refugio, una extensión de ti mismo, tu territorio libre. Si no lo sientes así, es que no lo has hecho tuyo.

Hoy los amigos tienen poco tiempo para visitas, suplen el vacío con los whatsapp. Las parejas se distancian agobiadas con sus ocupaciones -siempre en la calle-. La calle es la mayor distracción y casi la única. Muchos no saben qué hacer en sus casas -se aburren-. Muchas casas no están preparadas para vivirlas, son campamentos para pernoctar o reproducciones de revistas de diseño, totalmente impersonales.

Animo a todos a que aprovechen este tiempo de convivencia con su casa para conocerla y conocerse. Descubre las posibilidades de cada rincón, transfórmalo en una expresión de ti mismo. Consigue que el espacio donde vives te proporcione bienestar,  conviértelo en tu verdadero hogar, y disfrútalo.